sábado 10 de septiembre de 2011

Cangrejeras y Moritos

Una mañana de septiembre, me di un paseo por el río de la vida, o como todos lo conocen Río Grande. Me gustó especialmente la aparición de un Flamenco, cosa que para mí, es la primera vez que veo por allí, y como prueba de ello me traje un par de fotos testimoniales.

Además, varias Garcillas cangrejeras...


Pero el plato fuerte lo fueron sin duda los Moritos, hasta tres juntitos pescando, tomando el sol...

...haciendo vida normal a escasos metros del coche, hasta que un energúmeno se puso a gritar y a hacer aspavientos y me los espantó de delante del coche. En esta vida hay de todo, y todo lo bueno siempre te lo pude joder algún anormal de carrito.

sábado 13 de agosto de 2011

Guadalhorce, 12 de agosto de 2011

Pues una tarde más decidí salir a dar un paseo por el P.N. de la Desembocadura del Guadalhorce. Casi sin tiempo de llegar, pude ver el romo hocico de la Nutria, pero la vista no llegó a los 3 segundos. No estuvo mal, un monton de gaviotas de seis especies, patiamarilla, sombría, reidora, cabecinegra y enana.


Además dos Stérnidos, Pagaza piquirroja y Charrancito


De limícolas no estuvo en su mejor momento, pero algo se dejo ver. La omnipresentes Cigüeñuelas, Archibebes comunes y claro, Correlimos zarapitín, común, tridáctilo y menudo, chorlitejos chico, patinegro y grande, Andarríos chico y bastardo...

... Aguja colinegra...


De Ardeidos poco destacable, las casi 100 Garcetas comunes sólo en la Laguna grande, Garzas reales y Martinetes. En cuanto a patos los de siempre, Patos cuchara, Ánades frisos, Ánades reales y una hembra de Cerceta carretona. Como podía pasar por alto a las Malvasías, de las que me llamaron la atención dos en concreto: una por se un macho con el pico totalmente negro, y otra por se una hembra con 4 pollitos, pero se una hembra con una tonalidad canela en unos límites exagerados.


Después volví a la Laguna grande en donde me dediqué a leer anillas de PVC en Gaviota de Audouin, y para dejar constancia les hice fotos:








Entre todas ellas, apareció esta Gaviota cabecinegra con anilla:


Entre foto y foto, u joven Carricero común asomó entre los hinojos y se dejó fotografiar


Entra las rapaces que se vieron en el Paraje, destacar un joven Gavilán, unos cuantos Cernícalos vulgares y un Aguilucho lagunero.

Y con esto último nos despedimos del Guada hasta otro día.

viernes 12 de agosto de 2011

El Desierto de Gorafe, una jornada de estrellas y aves poco frecuentes

La tarde de un viernes de julio partí con mi maestro Antonio R. Mariscal hacia tierras granadinas a practicar una de mis afcionones favoritas, la fotografía, con especies de aves poco frecuentes en la zona en donde vivo.

Llegando al mencionado lugar, pudimos disfrutar de un par de Carracas en las ruinas de una casa abandonada. Siguiendo la carretera que nos llevaba a nuestro destino, nos cruzamos con una familia de Perdices rojas con cinco perdigones ya volanderos del tamaño de codornices. Es curioso ver como con ese pequeño tamaño ya tienen las retrices definidas en coloración como en los adultos.

Siguiendo el camino, nos "acompañó" un Águila culebrera con su majestuoso vuelo a poco altura (no mas de 3 metros del suelo) escudriñando supongo cada rincón del suelo en busca de ofidios y otros reptiles. Poco tardamos en avistar a las incansables Terreras comunes escoltando el vehículo. En la misma zona, Palomas torcaces, Águilas calzadas y perdiceras se dedicaban a montar guardia en el encinar previo al Desierto de Gorafe.

Justo antes de bajar a los desfiladeros y cañones propios del paisaje karstico, las Collalbas rubias y negras nos daban la bienvenida acinadas en un pequeño terrón sobresaliente del área de labor secana, en donde los Alcaudones comunes y meridionales se apostaban en lo más alto de los áboles de la zona.

Ya en medio de los cañones, la silueta de un falconiforme "colicorto", con alas muy largas y estrechas despertó nuestra curiosidad. Una preciosa hembra de Alcotán (con presa en sus garras) se paseó delante nuestra a todo lo que sus alas podían darle. Que demostración de poderío y velocidad!!!!

Pronto dejamos todo dispuesto para la jornada de fotografía que nos esperaba al día siguiente, mientras ejércitos de murciélagos iban bajando al charcón a cazar los emergentes mosquitos que como cabía esperar, esa noche se iban a dar un festín a costa de los dos pobres fotógrafos que se disponían a hacer noche en sus dominios.

Antes de dormir, y casi por casualidad, miré al cielo y pude admirar en todo su explendor el maravilloso espectáculo que ofrecían las estrellas del universo. En pocas y contadas ocasiones he podido disfrutar tanto tiempo de un firmamento tan estrellado y despejado mientras oía el reclamar de los Búhos reales.


Después de las pertinentes fotografías, a la tienda a dormir, porque nos esperaba una jornada repleta de emociones difíciles de olvidar.

Ya por la mañana, nos dirigimos hacia los hides montados la tarde anterior casi casi sin haber un atisbo de claridad. Aún seguían los quirópteros patrullando el charcón mientras Escribanos montesinos y los primeros Pardillos comunes se iban acercando a beber.

Poco tardamos en escondernos. Fue hacerlo y bandos de Gorriones chillones junto con los deseados Camachuelos trompeteros se acercaban a las orillas a calmar su sed.

Juvenil de Gorrión chillón Petronia petronia


Macho de Camachuelo trompetero Bucanetes githagineus

Poco a poco iban acercándose al oasis las especies del lugar. Carboneros comunes, Zarceros comunes, Jilgueros, Verdecillos, Tarabillas comunes, Colirrojos tizones...

Juvenil de Colirrojo tizón Phoenicuros ochruros aterrimus

El charco era un hervidero de aves, que de vez en cuando daban una estampida sin realmente conocer el motivo. Una de las veces sí que pudimos comprender una de ellas ante el paso de la reina del lugar, el Águila perdicera, escoltada por un Halcón peregrino. Las Cogujadas montesinas se sumaron a la fiesta del agua.

Cogujada montesina Galerida theklae

Juvenil de Camachuelo trompetero Bucanetes githagineus


A la media hora de estar escondidos, y mientras segían bajando aves a beber, comenzaron a llegar a los alrededores las Tórtolas comunes y las Palomas bravías. Entre el arrullo de ambas, pude distinguir un tercer arrullo de una especie muy especial, la Paloma zurita. Hasta tres machos pudimos oír con claridad.

Poco a poco se iban acercando las Tórtolas comunes hasta dar el paso definitivo y entrar a beber al charco.

Tórtola común Streptopelia turtur

Pensamos que tras la bajada de las Tórtolas comunes a beber, lo harían las Palomas bravías pudiendo darse el caso de que también lo hiciesen así las Palomas zuritas. Fueron momentos de alta tensión, por las rajillas del hide podía ver a las zuritas en lo alto del cortado, mirando hacia el charco, recelosas de entrar a beber. Pero como el calor iba apretando y la tentación del agua es infinitamente superior a la sensación de miedo o desconfianza, la tan deseada Paloma zurita se dignó a bajar a beber. Fue entonces cuando le pude diparar unas cuantas fotos.

Paloma zurita (Columba oenas)

Acto seguido, seis Tórtolas comunes bajaron a beber, y allí mismo dos machos adultos se dedicaban cantos y bailes, en lo que parecía disputarse la compañía de las hembras presentes. Luego un juvenil de Tórtola me dejó hacerle unas cuantas fotos, con las que cerramos la sesión de fotografía en el Desierto de Gorafe.

Juvenil de Tórtola común Streptopelia turtur

Nos marchamos de allí con la tarjeta llena de imágenes, pero sobre todo con el recuerdo y la retina llenas también de sensaciones inolvidables que espero volver a repetir algún día.



jueves 10 de marzo de 2011

Fotografiar el Mirlo común, ya era hora macho!!

La mayoría de las veces no paramos a pensar en las especies más comunes. Gorriones, Estorninos, Jilgueros, Mosquiteros, Petirrojos...y comono, el Mirlo común no podia dejar de estar en esa lista. A mí ya me ha llegado el momento de fotografiarlo, y he de decir que he disfrutado como si de otra especie más rara se tratase, porque al fin y al cabo, lo que nos mueve son los emplumados, no? aquí muestro una pequeña serie de lo que se pudo hacer con un espectacular macho de Mirlo común (la hembra ya caerá tambien) que posó delante de mi cámara para mi deleite.


martes 16 de noviembre de 2010

De nuevo pajareando en EL Hondo

La mañana pajaril comenzó algo tardía, ya que nos levantamos a las 8 y media de la mañana, algo remolones. Pusimos rumbo a El Hondo, en busca del Águila moteada (Aquila clanga) que por estas fechas se estaba viendo por allí. Antes de llegar a uno de los lugares querenciosos de esta rapaz, nos paramos en el mismo sitio en donde semanas antes pude disfrutar de los correlimos canelos y los chorlitos carambolos. En esta ocasión pudimos contemplar un precioso macho de Esmerejón (Falco columbarius), y a lo lejos ver cómo levantaba el vuelo una Grulla común (Grus grus)

Con la prisa en los talones nos dirijimos a buscar a la moteada. Paramos en medio de una hilera de eucaliptos en donde solía posarse. Mientras buscábamos en los llanos por si se encontrase posada en el suelo, Pechiazules (Luscinia svecica, Escribanos palustres (Emberiza shoeniclus), Pájaros mopscones (Remiz pendulinus) y algún que otro Martín pescador (Alcedo attis) nos entretenían en la búsqueda de la oriental rapaz.

Poco tiempo pasó hasta que Toni dió la voz de que se encontraba en lo alto de un eucalipto posada.
Fuimos apresuradamente en su búsqueda y pudimos disfrutar, aunque en la lejanía, del precioso porte del Águila moteada (Aquila clanga).
El ave se movió y prácticamente no volvimos a verla más en mejores condiciones. Toni intentaba localizar el ave adoptando estrategias sorprendentes, pero ni así pudo relocalizarla.
Después de ahí, intentamos buscarla por otros lados. Estuvimos en un lugar a orillas del humedal, en donde nos escoltaban Pechiazules, Escribanos palustres, Pájaros moscones, Petirrojos y Mosquiteros (comunes). De vez en cuendo se nos levantaba algún Aguilucho lagunero (Circus pygargus). Llegamos a un claro del carrizal y pusdimos otear sobre la lámina de agua en busca de la gran rapaz. Pudimos ver al menos en dos ocasiones, pero entre el vuelo y la lejanía no dejaron que fuese una mejor observación a la anteriormente hecha. Como variedad avifaunística desde ese punto, realmente sorprendente. Águila pescadora (Pandion haliaetus), Milano real (Milvus milvus), Águila calzada (Hieeraetus pennatus), Aguilucho lagunero (Circus pygargus), Flamenco (Phoenicopterus ruber), como exótica un Cisne negro (Cygnus atratus), Tarro blanco (Tadorna tadorna), Gaviota picofina (Larus genei), Chorlito gris (Pluvialis squatarola), Agachadiza común (Gallinago gallinago) y otro muchos más que se quedan en el tintero.

De ahí nos pusimos en marcha hacia el Clot de Galvany, pasando antes por los campos de cultivo que rodean EL Hondo. Allí gran cantidad de Alondras comunes (Alauda arvensis) y un pequeño bando de Avefrías (Vanellus vanellus).

Pasamos cruzando las Salinas de Santa Pola, en donde a vista rápida pudimos ver Flamencos (Phoenicopterus ruber) Tarros blancos (Tadorna tadorna) y Gaviotas picofinas (Larus genei). Nos comentó Toni que por la zona se estaba viendo el Bisbita de Richard (Anthus richardii). Una minúscula parada para intentar verla, pero no tuvimos suerte. Un Saltamontes palo (Acrida ungarica) Fue lo más reseñable de esta mini-parada.Saltamontes palo (Acrida ungarica)

Ya en el Clot de Galvany pudimos disfrutar a placer de especies tan interesnates como el

Rascón (Rallus aquaticus)
Foto Toni Peral

Calamón (Porphyrio porphyrio), el cual nos dejó momentos recordables para la posteridad
o la Cerceta común (Anas crecca)

lunes 8 de noviembre de 2010

Paseriformes marismeños: Bisbita alpino y Pechiazul

Es un disfrute el intentar fotografiar a estas dos joyitas de la ornitología Ibérica. Y lo digo porque son dos especie que además de ser muy fotogénicas, le producen al fotógrafo una sensación de complicidad, que en ocasiones parece llegar a ser recíproca.

Las fotos de una sola sesión, son una simple muestra de lo colaboradores que se mostraron las estas dos espcies.


A continuación, imágenes del Bisbita alpino (Anthus spinoletta)...

...y del Pechiazul (Luscinia svecica) el cual traía consigo una pequeña sorpresita en la pata...
La anilla se pudo leer gracias a la cantidad de fotografias tomadas, y cual si fuera un puzle, se fueron tomando todas y cada una de sus inscripciones.
Imagen recortada y volteada

Resulta que nuestro amigo fue capturado en Francia, en donde le colocaron esa anilla. Estamos a la espera de recibir información desde el Museo de Ciencias Francés pra la confirmación de los datos de este pequeño viajero.